Neumáticos 4×4 y SUV inflado con nitrógeno

27 08 2009

Hola a todos, en este artículo vamos a entrar en uno de los temas de moda en la actualidad, referente a neumáticos 4×4 y SUV, el inflado con nitrógeno.

El objetivo del artículo es clarificar la información que nos pueda llegar de diferentes fuentes y poder desmitificar algunas firmaciones que se realizan para que finalmente te puedas formar una opinión clara al respecto.

Evitaremos incluir referencias y comentarios técnicos, ya que como siempre, nuestro objetivo es comunicar y no ahogarte en términos técnicos.

Situación inicial

Hasta leer este artículo podrías pensar que el único medio para inflar un neumático es el aire común, pues sentimos decirte, que no es así. El sector aeronáutico, tanto civil como militar, encontraron ciertas decifiencias en la mezcla presente en el aire que respiramos y optaron por sustituirlo por nitrógeno. Entonces, ¿inflamos nuestros neumáticos a partir de ahora con nitrógeno también? NO, veamos un poco más (al menos que tu 4×4 vuele).

El aire que respiramos está compuesto por varos gases: mayoritariamente por oxígeno 78%, la otra gran parte es nitrógeno en 21%, la parte restante son otros gases. La gran diferencia entre el oxígeno y el nitrógeno está en sus propiedades, así, mientras al nitrógeno lo denominamos gas inerte, sin propiedades agresivas, el oxígeno es un gas con una propiedad corrosiva importante.

Otra propiedad que contiene el aire con que inflamos nuestros neumáticos habitualmente es la humedad, es decir, al inflar el neumático en el interior del neumático también se introduce cierta humedad. Finalmente la densidad del nitrógeno es muy superior a la del oxígeno.

Análisis de las propiedades del nitrógeno – comparación

Como hemos visto en el apartado anterior el oxígeno y el nitrógeno son gases con distintas propiedades, veamos ahora como afectan a nuestros neumáticos:

  • Al ser el oxígeno un gas agresivo, tanto el interior de la llanta, como la goma interior del neumático, como la válvula de cierre de escape se ven afectadas. Esto implica una vida efectiva menor de nuestro neumático.
  • Al inflar el neumático con aire exterior, cierta humedad le acompaña, esta humedad (agua) está sujeta a cambios en función de la temperatura exterior, evaporación a altas temperaturas y condensación cuando estas temperaturas bajan.
    Esto afectará a la presión que el aire interior ejerce para mantener el neumático inflado. Al variar la presión, y en especial al disminuir (desinflado), el neumático aumenta el roze contra el asfalto, lo que implica una mayor desgaste, un mayor consumo y una menor vida útil del neumático.
    Supuestamente, aunque puede variar en función, se considera que en el parque móvil actual, en nuestro segemento I (Todo Terrenos), nuestro neumáticos pueden sufrir una pérdida media de 2 psi al mes. Por esta razón se considera oportuno revisar cada cierto tiempo la presión.
  • Si la densidad de las moléculas de nitrógeno son más grandes que las de oxígeno, es más difícil que puedan escapar por la válvula de cierre, o por micro-roturas que se realizen. Si el oxígeno, se escapa, es decir, varia la cantidad de aire interior, nos referimos al punto anterior, con sus consecuencias.

Conclusiones

Las características del nitrógeno por tanto, parecen más adecuadas para el inflado de nuestros neumáticos, aún así hay que considerar los siguientes puntos:

  • Inflar 5 neumáticos con nitrógeno, en centros especializados, puede suponer un coste de 15€. En la compra de neumáticos nuevos, los talleres disponen de bombas de nitrógeno, con lo que no hay dificultad en partir de una situación inicial con nitrógeno
  • Para mantener la coherencia de nuestra decisión, no deberemos mezclar nitrógeno y aire posteriormente al primer inflado (aunque en situaciones de emergencia no debemos dudar, en priorizar la seguridad ante cualquier otro parámetro)
  • Si mantenemos nuestros neumáticos correctamente inflados, revisados los efectos del oxígeno, solo podrán observarse internamente, con lo que nos será más difícil evaluar las ventajas que estamos obteniendo mediante la utilización del neumático.

Mitos: ciertos y no tanto

Como hemos visto las propiedades de los gases involucrados comportan ciertas características, aún así no te dejes engañar por supuestas super ventajas, y repasemos los mitos actualmente empleados:

  • El nitrógeno disminuye el consumo: falso, es decir, un neumático con la presión adecuada y revisada, mantiene la misma superficie de contacto (roce) con el suelo, con lo que no hay una directa implicación del nitrógeno con el consumo (repasar punto 2 del apartado de análisis).
  • El nitrógeno evita tener que inflar los neumáticos y revisarlos tan a menudo: cierto a medias. Es cierto que la pérdida de presión con nitrógeno es menor, pero no por eso debemos bajar la guardia en la revisión de la presión, ya que un neumático inflado con nitrógeno, padece pinchazos, y desperfectos de la misma manera que cualquier otro.
  • Es más caro inflar los neumáticos con nitrógeno: cierto a medias. Es mas caro si solo observamos el simple acto en el taller, aún así, como hemos visto, sus beneficios pueden, a largo plazo beneficiarnos si realizamos siempre el inflado con nitrógeno.

Esperamos que este artículo os haya podido clarificar un poco más el tema, para más información consultar neumáticos 4×4 y SUV.

Saludos.








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